La falta de fair play en el duelo entre equipos ascendidos hizo que todo se desmadrara: el técnico de Morón le pegó a un ayudante rival y a un Policía Deportivo Riestra venció 3-1 a domicilio a Deportivo Morón, pero además de fútbol hubo incidentes en el oeste de la Provincia de Buenos Aires. La falta de fair play del equipo local provocó la reacción de los visitantes y la situación se fue de las manos. Matías Pardo, del Gallo, recibió cerca del área rival tras un pique ofrecido por el árbitro. Cuando todos creían iba a ceder la pelota al conjunto del Bajo Flores, continuó con la posesión, practicó un par de gambetas y definió. La bola murió en las manos del arquero pero cuando la jugada terminó, los defensores de Riestra fueron corriendo a increparlo por su actitud antideportiva. Insultos y empujones de un lado y del otro no faltaron, pero la acción más violenta tuvo como protagonista al entrenador de Morón, Walter Otta. El DT discutió con el preparador físico del adversario y cuando trató de conectarlo con un derechazo, golpeó también a un policía que intentaba dispersar. El encuentro prosiguió y el conjunto del bajo flores se quedó con los tres puntos en la que fue su primera presentación en el certamen (postergó la primera fecha ante Mitre de Santiago del Estero).