¿Con reloj de arena?

Diego Ceballos dio seis minutos de adicionado y Dálmine se lo empató a Riestra en el quinto. Ah, de yapa no le cobró un penal para ponerse 2-0 y fue muy cuestionado. El Viola quedó como único escolta.

Dálmine quedó como escolta y Riestra se fue con bronca (Prensa Dálmine)

Dálmine busca la cima (Prensa Dálmine)

Riestra jugó bien, hizo todo para quedarse con los tres puntos, pero sufrió una injusticia. O dos, mejor dicho. Los del Bajo Flores lo ganaban ante Dálmine, pero primero no les cobraron un penal clarísimo sobre Sánchez para ponerse dos goles arriba, y luego, se toparon con ¡seis! minutos de adicionado que dio el árbitro Diego Ceballos (como máximo era para 4). ¿Qué pasó? A los 50′ del segundo tiempo, Celaya encontró un rebote y puso el 1-1 final.

Los del Morrón Benítez entendieron mejor el juego y maniataron a Villa Dálmine, que si ganaba podía ser líder. Pero se encontró con un penal (ese bien cobrado) que Jonathan Herrera (es el segundo goleador del campeonato con cinco tantos) cambió por gol, y una superioridad notable de Riestra, sobre todo cuando se animó a atacar a fondo. Pero Dálmine nunca bajó los brazos, aunque con errores arbitrales que lo favorecieron.

A los 29 minutos del complemento, Papel Sánchez encaró en el área y lo voltearon. Penalazo que Ceballos obvió, y en la siguiente jugada encima fue expulsado Gustavo Benítez, el capitán de Riestra. A partir de ahí, el local en Caseros, se replegó pero pudo aguantar cada embestida de los de Campana. Hasta que el árbitro decidió agregar 6 minutos a los 45 reglamentarios, y el Viola lo terminó igualando en una jugada plagada de rebotes. Es más, en el primer tiempo, Ceballos ya había dado 3 minutos, lo que sorprendió a los propios planteles.

Los de Felipe de la Riva festejaron con todo el empate, y Riestra se fue masticando bronca y protestando contra el juez del partido, que parece haber dirigido con un reloj de arena.